07/04/2020 | Ahora Malvinas | Opinión

Deuda, dólares y Coronavirus: crisis económica y sanitaria

La evolución le enseño a los seres humanos que al acercarse a señales teñidas de rojo, hay que hacer un stop, preocuparse y reevaluar el escenario. Si hay algo que caracteriza el convulsionado mundo de hoy, es su color: las bolsas, los precios internacionales, las estadísticas de salud y las finanzas están en rojo.

Por: Esteban Candelero*

Aunque para nuestro país esta situación es casi una costumbre, el único verde que existe también nos preocupa. La variabilidad del Dólar en nuestro país es otro factor que más de una vez nos quitó el sueño.

Luego de atravesar los 100 primeros días gobierno, Alberto Fernández tiene hoy, dos grandes problemas: una economía atada con alambre y sujeta al contexto internacional y la crisis sanitaria por el coronavirus.

Es cierto, el primero lleva un largo proceso histórico, pero el segundo es tan nuevo que castiga y agrava fuertemente la estabilidad ficticia en la que parecemos estar. Si la bomba va a estallar, depende de la pericia quirúrgica que el gobierno aplique ante cada decisión.

Desde principio de año el coronavirus despertó la atención del mundo y el miedo afectó de manera inimaginable la vida cotidiana y mucho más a la economía internacional.

La volatilidad que generó el precio del crudo y las repercusiones que tuvo en mercados reales y financieros, generó en los inversores que a pesar de leves recuperaciones, el rojo se siga apoderando de las expectativas. Somos vulnerables a esos cambios, esta es la economía que supimos conseguir.

Los bonos de deuda soberanos pierden su valor, la incertidumbre y la falta de un plan económico alimentan la caída. Es de manual, cuando los animales caen o andan moribundos los buitres aparecen. Cerca del Default y lejos de los vientos a favor, viene de frente un huracán de consecuencias inimaginables.

El dólar sigue siendo el problema central de la economía. La nación intenta sostener el precio del dólar mientras los países de la región devalúan. En un plano de incertidumbre, los inversores prefieren garantías y Argentina parece no otorgarlas

Cuando Alberto Fernández asumió, confió la generación de dólares en actividades extractivas. La minería, el petróleo y el campo, serían importantes fuentes de ingresos. Pero la falta de definiciones y un contexto internacional desfavorable, hicieron que vaca muerta esté más muerta que nunca. Queda una solución. Recurrir al único motor siempre presente: el campo.

La liquidación de soja no va a traer los dólares que alguna vez trajo. El mundo no está dispuesto a pagar lo que pagó en su momento. Hace 10 años la soja valía 3 veces lo que vale hoy. Además, el campo tiene más retenciones y lo que antes era rentable hoy dejó de serlo. La presión tributaria ahorca a más de uno y como siempre los más perjudicados, son los alejados del puerto.

El rojo que provoca el coronavirus en la economía, es un factor íntegramente externo que nos afecta en demasía. Pero podemos aliviarlo si sacamos un pie de encima de los sectores de la producción que generan dólares.

Si instintivamente sabemos que el rojo indica alerta, socialmente sabemos que el verde es esperanza. Hoy, el desafío es generar más verdes para desplazar aquellos rojos que nos suelen atormentar.

                                                                                                                                                                                            *Lic. en Ciencias Políticas

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