17/08/2019 | Ahora Malvinas | Salud

Salud

Médicos recomiendan controlar el uso de las pantallas para cuidar el cerebro de los más pequeños

Se acerca el Día del Niño y es muy común observar publicidades sobre regalos de tablets, celulares y televisores, pero ¿son realmente el regalo ideal?. Un especialista despeja dudas sobre el tema.

El Dr. Sfaello, Ignacio, jefe del Servicio de Neurología Pediátrica de la Clínica Universitaria Rina Fabiola (CURF), resaltó que el uso de las pantallas (celulares, televisiores, tablets) puede tener un impacto positivo o negativo dependiendo de la edad de los niños y del uso que se realice. Aquellos que superan los 4 años, pueden utilizar las pantallas como forma de aprendizaje, pero siempre con el control de los padres, ya que se deben asegurar que aquello que sus hijos consumen, sea acorde a su edad. Sin embargo, el impacto en los menores de 4 es diferente: hasta esa edad, un niño no debería usar otra pantalla que no sea la del televisor y solo con un máximo de dos horas diarias.

El profesional sostuvo que no hay que ser extremista, que las pantallas “no son el cuco”, pero que sí hay que utilizarlas con cierta prudencia a determinadas edades. Por ejemplo, que los niños no dispongan de televisores en sus dormitorios, no utilicen pantallas como “adormecedores”, o que los menores de cuatro años no utilicen celulares o tablets.

 

Las pantallas en edades tempranas son negativas en tres aspectos:

 

  1. Habilidades sociales: a partir de edades muy tempranas, el niño comienza a desarrollar habilidades sociales. La primera es la sonrisa y surge por estímulo de los padres. Las pantallas limitan las relaciones interpersonales y “si uno no interactúa con su hijo en edades tempranas, no promueve habilidades sociales que son innatas pero hay que estimularlas”, sostuvo el doctor.
  2. Flexibilidad cognitiva: las pantallas no permiten estimular la imaginación. Es importante promover juegos simbólicos y creativos acorde a las edades. Además, la lectura, el dibujo y cualquier estímulo a la imaginación, son promotores de la flexibilidad cognitiva.
  3. Limitación de actividades: el niño ya no tiene la posibilidad de ensuciarse o sentarse a jugar con pares o adultos. Sin embargo, es importante conocer el mundo, sus texturas, formas, colores, desde la experiencia. Además, en esta misma línea, el profesional resaltó que el apego a las pantallas entorpece las habilidades y destrezas motrices.

 

Con prudencia, el profesional rescató que es importante no maximizar los problemas, pero tampoco minimizarlos, ya que en general, según aclaró, “si se regula el uso de las pantallas desde los 2 o 3 años, comienza una mejora significativa”. Además, el proceso suele estar acompañado de algunos profesionales de la salud como fonoaudiólogos o psicomotricistas.

 

Es importante realizar una consulta con un especialista si el niño…

 

  • A los dos años, no desarrolló el lenguaje verbal o emite muy poco. En tal caso, el médico de la CURF recomienda consultar con un pediatra, fonoaudiólogo o neuropediatra.
  • No hace buen contacto visual: no lo realiza o le cuesta mantener la mirada al hablar.
  • Desde el jardín observan que hace un juego muy solitario, que le cuesta integrarse y/o adaptarse. Incluso suelen costarle los cambios cotidianos.
  • Es muy irritable.
  • No tiene buenas estrategias para interactuar.
  • En situaciones de mucha ansiedad tienen un movimiento repetitivo, como un aleteo o balanceo.

 

 

 

*Ante cualquier duda, consulte con un médico especialista.