10/07/2019 | Ahora Malvinas | Internacionales

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Italia cerró el mayor centro para migrantes de Europa

Lo hizo el vice premier y ministro del Interior, Matteo Salvini. Estaba en Sicilia y llegó a alojar a unos 4.000 inmigrantes.

El ministro de Interior de Italia, Matteo Salvini, cerró oficialmente este martes el Centro de Acogida de Solicitantes de Asilo (CARA) de Mineo, el que fuera el más grande de Europa, y anunciado además que será convertido en una comisaría. "Hoy es un bello día para la legalidad", dijo Salvini, quien es además viceprimer ministro, antes de agregar que "Sicilia, Catania y Mineo no pueden fundamentar su futuro en la migración".

"Promesa cumplida", había anunciado hace una semana el hombre fuerte del gobierno italiano al concluir el traslado de los últimos migrantes hacia otra estructura.

"Con el cierre de Mineo ahorramos mucho dinero y contamos con más fuerzas del orden para desplegar en el territorio. Hoy es un lindo día para la legalidad y la seguridad", aseguró Salvini.

Mineo llegó a hospedar en julio de 2014 a más de 4.000 personas, tras lo cual su población disminuyó gradualmente hasta llegar a unos 150. Cuando Salvini se posesionó como ministro del Interior en junio del 2018, residían 2.500.

El campamento, instalado en una antigua base militar estadounidense, a unos 50 kilómetros de la ciudad de Catania, sin medios de transporte para acceder a ella y azotado por el calor asfixiante que llega a 40 grados en verano, alojaba por meses y hasta años a los refugiados que pedían asilo a Italia.

 

 

Quedan ahora sólo unos perros vagabundos, que dependían de las sobras del campamento.

Massimiliano Terrasi, un psicólogo que trabajó en el centro por nueve años, desde octubre de 2011, se siente desolado. "Las expectativas eran muy altas cuando se fundó el centro, crecimos profesionalmente, fue una experiencia que pocas personas en el mundo tienen la oportunidad de realizar", confesó.

"Bien administrado hubiera podido enriquecer el territorio y lograr una buena relación con la gente", explica sin esconder la "ira" por los años de trabajo perdido y el cierre abrupto, sin reconocimiento de la labor cumplida.

Inicialmente, los migrantes tenían asistencia, buenas condiciones sanitarias. Pero cuando el número excedió los 3.000, las cosas comenzaron a empeorar.

"Se convirtió en algo que tenía que ser cerrado. Si hablamos en cambio de lo que hubiera podido ser, me parece una vergüenza el cierre", resume el psicólogo.

"Cuando inauguraron el centro, inmediatamente pensé que no era una buena idea", comenta Sergio Mastrilli, mientras toma una cerveza en el bar cerca de Mineo.

"No era un sistema de recepción basado en la integración, sino en el número", asegura.

Estudiante de derecho de 25 años, Mastrilli es simpatizante del antisistema Movimiento 5 Estrellas, en el poder junto con la ultraderechista Liga de Matteo Salvini.

"Más de 4.000 personas de 85 grupos étnicos diferentes en medio a una localidad, como Mineo, de 5.000 habitantes. ¡Algo inmanejable!", sostiene.

Como muchos italianos, el joven considera que el problema de la migración debe resolverse a nivel europeo y que "a muchos migrantes les gustaría quedarse en la propia casa".

La gestión de la acogida de migrantes en Sicilia refleja la política migratoria italiana.

La falta de vías legales y de acceso a cualquier forma de entretenimiento, trabajo o integración, acabó derivando en actividades clandestinas.

En efecto se prestaban a trabajar en la cosecha de naranjas sin ser declarados por 10 a 20 euros por día, mucho menos del valor de una jornada laboral legal.

Varias investigaciones judiciales por corrupción han sido abiertas incluido contra el ex alcalde de Mineo y el ex director del centro.

Se investigan irregularidades en la adjudicación de contratos, en la creación de falsos recibos para inflar los gastos debido a que a cada migrante el Estado adjudica una suma diaria, que termina en buena parte en otras manos.

En enero, la policía desmanteló una ramificación de la mafia nigeriana que funcionaba desde el centro y que se encargaba del tráfico de cocaína y marihuana y de una red de prostitución.

En concordancia con el cierre del centro y con la política de "mano dura" contra la inmigración, la Liga, el partido de Salvini, presentó una enmienda al decreto sobre seguridad para introducir el arresto del capitán y aumentar hasta a un millón de euros la sanción a los barcos de las ONG que rescaten a migrantes sin autorización.

Tras los últimos dos rescates de migrantes en el Mediterráneo Central por ONG, que han terminado con la incautación del barco y multas de 50.000 euros, Salvini ya anunció que endurecería el decreto ley sobre seguridad que el Ejecutivo italiano aprobó recientemente.

El decreto ley, aunque es inmediatamente aplicable, tendrá que ser aprobado el 13 de agosto en el Parlamento, y la Liga presentó ya una enmienda para endurecer las sanciones por rescate de migrantes, que eran de 10.000 a 50.000 euros, a entre 150.000 y un millón de euros.

Además, se pide un cambio en el Código Penal para que se proceda al arresto del capitán del barco de la ONG en caso de que entre en aguas italianas tras el rescate de migrantes y sin autorización.

Por ahora, ya han sido multadas con 50.000 y se les ha incautado el barco a la ONG alemana Sea Watch y el velero utilizado por la italiana Mediterránea.