11/02/2019 | Ahora Malvinas | Política

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Paso a paso, la denuncia contra el fiscal Stornelli por extorsión

Un empresario lo acusó de pedir coimas en el marco de la causa denominada "Cuadernos Gloria".

La causa denominada “Cuadernos Gloria” dio un vuelco rotundo la semana pasada luego de que el empresario agropecuario Pedro Etchebest acusara y denunciara al fiscal federal a cargo del expediente, Carlos Stornelli, de extorsión.

Según el denunciante, el calvario comenzó cuando el abogado Marcelo D’Alessio –quien también fue denunciado– le informó, a fines del año pasado, que había sido nombrado en la investigación que se originó a partir de las fotocopias del ex chofer, Oscar Centeno. En concreto, Etchebest había sido señalado como el “recaudador” de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) por el ex titular de ese organismo, Juan Manuel Campillo, acusación que el agropeacurio desmiente categóricamente. De acuerdo con Etchebest, D’Alessio, invocando a Stornelli, le pidió 500.000 dólares para aliviar su situación judicial (luego terminaron negociando por 300.000).

A partir de ese momento, Etchebest comenzó a registrar todas las comunicaciones con D’Alessio. Por esa razón, la denuncia por extorsión, que cayó en manos del juez Alejo Ramos Padilla, cuenta con una amplia variedad de grabaciones, videos y fotografías. Tras una serie de idas y vueltas, y en el marco de una fuerte presión por parte de D’Alessio para que Etchebest le consiguiera el dinero de la coima, el empresario y el abogado viajaron a Pinamar para reunirse Stornelli. La intención, según la denuncia, era convencerlo de que estaba implicado en la causa de los “Cuadernos Gloria”.

El encuentro quedó estampado en una fotografía que forma parte de la investigación y es la razón que esgrime Etchebest, entre otras, para asegurar que D’Alessio trabaja para Stornelli. Ese día, en la misma mesa que D’Alessio y Stornelli, Etchebest pidió tiempo para conseguir el dinero. Tras el encuentro, el empresario intentó dilatar el momento de la entrega del soborno que, en teoría, el fiscal iba a usar para comprar un inmueble. D’Alessio dijo que la consecuencia de la demora era el allanamiento y la detención. Finalmente, por el retraso en los pagos de Etchebest, D’Alessio dijo que al fiscal le impusieron una multa de 10.000 dólares por la compra de la casa.

En este punto, la causa da giro. El empresario se ofreció a cubrir ese monto, pero antes llevó los billetes a una escribanía, donde tomaron nota de su numeración. Luego, filmó a D’Alessio recibiendo el dinero. Le da casi 15.000 dólares.

El lunes 28 de enero, el abogado de Etchebest presentó la denuncia ante el juzgado Ramos Padilla, quien ordenó secuestrar celulares y computadoras y pidió imágenes de cámaras de seguridad e intervenir teléfonos. Durante esa semana, Etchebest continuó con la estrategia de dilatar el pago. La semana pasada estaba prevista una nueva cita para que el empresario agropecuario entregara los 300.000 dólares pedidos. Etchebest se niega y les da cita en una financiera para el jueves pasado. Sin embargo, la Justicia allanó el miércoles el domicilio del supuesto operador de Stornelli. Alertados de la situación, nadie se acercó a la financiera.

D’Alessio, Stornelli y Sáez en la misma mesa

Todas las conversaciones entre Etchebest y D’Alessio fueron documentadas por el empresario. Incluso el encuentro que mantuvieron junto a Stornelli en Pinamar, una ocasión que confirmaría que el funcionario judicial trataba con el abogado. En la mesa también estuvo sentado el intendente de la ciudad de Salta, Gustavo Sáez, señalado como un “recaudador” de Stornelli. Para el fiscal federal, toda la situación se trata de una “operación berreta”. Negó que haya existido una extorsión, pero admitió que conoce a D’Alessio. “Este señor empresario cuyo nombre no me acuerdo, Estévez o algo así, no lo conozco, no sé quién es, no está imputado en la causa, jamás pedí medidas de pruebas contra él. No lo mencionó nunca Campillo”, destacó en declaraciones a los medios de prensa. 

Denuncian un “modus operandi” para cobrar coimas

La denuncia de Etchebest reveló además un sistema de extorsión a los empresarios involucrados en la causa de los “Cuadernos Gloria”. De acuerdo con las grabaciones, el caso del empresario agropecuario no fue el único. Según D’Alessio, “a (Eduardo) Eurnekián le sacaron 600.000 dólares para no allanarle la casa” y a otro empresario, cuyo nombre no mencionó, “le sacaron un millón y medio de dólares”. El abogado también agrega que al dueño de Grupo Techint, Paolo Rocca, le “sacaron” más de dos millones y medio de dólares.

“Se hicieron de 10, 12 palos”, afirma D’Alessio en relación a Stornelli y también al juez federal que lleva la causa, Claudio Bonadio. Por su parte, la abogada Natalia Salvo, que patrocina al hombre que denunció al fiscal Stornelli, advirtió que “este mecanismo ya había sido utilizado con otros empresarios” y mencionó los audios de D’Alessio. Salvo precisó que “la causa está bajo secreto de sumario” y que aportó como pruebas “22 horas de audio, registros fílmicos y fotográficos”. Por otro lado, la abogada respondió a la defensa que hizo D’Alessio respecto de su accionar.

El supuesto operador de Stornelli afirmó que utilizó sus propias técnicas para investigar presuntos hechos de corrupción de Campillo y que de eso se trataron las conversaciones con Etchebest. “Es un verdadero disparate. Lo de D’Alessio era un modus operandi, no era la primera vez que se llevaba a cabo”, afirmó Salvo. “El juez cuenta con la prueba que se envió adjunta y habrá tomado las medidas pertinentes. Su éxito también tiene que ver con tomar conciencia de la sensibilidad del caso y que las cosas no se hacen de manera mágica, por lo que necesitará de auxiliares y fuerzas de Seguridad para poder llevar a cabo medidas”, destacó la abogada.