11/12/2018 | Ahora Malvinas | Internacionales

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Aplazan la votación del Brexit y May camina por la cuerda floja

A última hora, la premier británica anunció que renegociará partes del acuerdo con Europa.

LONDRES.- A última hora, la primera ministra británica Theresa May jugó ayer su última carta para intentar salvar su plan del Brexit: anunció al Parlamento la postergación de la votación programada para hoy sobre el acuerdo de salida del bloque sellado con la Unión Europea (UE), y adelantó que volverá a Bruselas para renegociar un nuevo pacto que recoja las preocupaciones de los diputados.

“El acuerdo habría sido rechazado por un margen significativo (de votos), por lo tanto aplazaremos la votación prevista para mañana”, admitió May ante la Cámara de los Comunes, a menos de un día de la fecha prevista para la histórica votación en ése cuerpo legislativo. Sin dar fecha para una nueva votación del pacto, la premier adelantó que “iré a ver a mis homólogos en otros países miembros (de la UE) y hablaré con ellos sobre las preocupaciones claras expresadas por esta cámara” respecto al acuerdo firmado; a la vez que volvió a advirtir sobre el “peligro” que implica rechazar este acuerdo, que tanto Londres como Bruselas calificaron como “el único posible”. “Mientras no logremos ratificar un acuerdo, aumenta el peligro de un Brexit sin acuerdo de catastróficas consecuencias para la economía británica”, advirtió May.

La reacción fue inmediata en el Reino Unido: no sólo los abucheos registrados en la propia sesión de la Cámara de los Comunes ante las palabras de May, sino que el principal líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, calificó de “desesperada” a la medida. “El Gobierno ha decidido que el acuerdo de May es tan desastroso que tomó el desesperado camino de retrasar la votación a última hora”, describió Corbyn, quien anticipó que “no tiene ningún sentido que la primera ministra traiga de nuevo este acuerdo que no tiene el apoyo de la cámara”. Algunos de los diputados pidieron incluso lanzar una moción de censura contra May, lo que la pondría al borde de su caída definitiva. Apenas conocida la noticia, los mercados mostraron la incertidumbre que genera la situación: la libra esterlina mostró una caída de más del 1,5% frente al dólar.

El acuerdo sellado tras 17 meses de negociaciones con la UE choca con el rechazo de la oposición laborista, los centristas liberaldemócratas, los nacionalistas escoceses, los unionistas norirlandeses del DUP (en cuyo apoyo se basa la mayoría de May) y hasta un centenar de conservadores rebeldes del propio partido de la premier, tanto proeuropeos como euroescépticos. El punto más conflictivo está en el denominado “backstop”, un mecanismo ideado para evitar la reinstauración de una frontera dura en Irlanda, que podría amenazar el acuerdo de paz sellado en 1998: el acuerdo contempla una frontera abierta entre la parte independiente e Irlanda del Norte, lo que sitúa a esta última en unas condiciones diferentes al resto del Reino Unido.