29/07/2020 | Ahora Malvinas | Salud

Salud

28 de julio: Día Mundial de las hepatitis virales

Desde el Programa Provincial de Hepatitis señalan la importancia del diagnóstico temprano de este tipo de infecciones ya que permite su tratamiento oportuno.

El 28 de julio es el Día Mundial de las hepatitis virales, se trata de una oportunidad para sensibilizar tanto a los miembros del equipo de salud como a la comunidad en general respecto a este problema de salud.

En ese marco, desde el Programa Provincial de Hepatitis Virales dependiente del Programa Provincial de VIH/sida e ITS de Córdoba brindan información respecto a estas infecciones y especificaciones respecto a los cuidados para personas con enfermedad hepática en tiempos de pandemia por Covid-19.

La hepatitis es la inflamación del hígado, órgano vital que procesa los nutrientes, cumple una función desintoxicante y sintetiza proteínas. Cuando el hígado está inflamado o dañado, su funcionamiento puede verse afectado.

Desde el programa provincial explican que, en general, la hepatitis es provocada por un virus y que las hepatitis virales son causadas más frecuentemente por los virus de hepatitis A, hepatitis B y hepatitis C.

La hepatitis A se transmite por el contacto con agua, alimentos u objetos contaminados con materia fecal. En tanto las hepatitis B y C se transmiten por el contacto con sangre, por vía sexual o al compartir elementos cortopunzantes, como agujas y jeringas. También puede haber transmisión de la mamá infectada al bebé durante el embarazo y/o parto.

Las hepatitis B y C pueden evolucionar en formas crónicas y provocar enfermedades en el hígado como la cirrosis, insuficiencia hepática o cáncer de hígado.

Medidas preventivas

La principal recomendación para prevenir la hepatitis A es implementar medidas higiénicas como lavarse las manos después de ir al baño, cambiar los pañales y antes de preparar las comidas.

Además, se indica cocinar bien los alimentos y consumir agua hervida o purificada. También son importantes las condiciones ambientales como una correcta eliminación de excretas.

Para prevenir las hepatitis B y C, se aconseja el uso adecuado y continuo del preservativo en todas las prácticas sexuales y no compartir agujas o elementos corto-punzantes. Además, debe exigirse el uso de materiales descartables o esterilizados al hacerse tatuajes, piercings o implantes. A todas las personas embarazadas y su pareja se les debe realizar los tests para detectar hepatitis y otras infecciones de transmisión sexual – ITS -, para evitar que el virus llegue al bebé.

La hepatitis A y la hepatitis B pueden prevenirse a través de sus respectivas vacunas, incluidas en el calendario oficial de vacunación. La vacuna de la hepatitis A se aplica, en una única dosis, a los 12 meses de vida o a niños que nacieron a partir de 2005 (en el caso de no haberla recibido al año). La vacuna de la Hepatitis B se aplica una dosis al recién nacido dentro de las 12 horas de vida y luego como parte de la vacuna quíntuple celular o pentavalente a los 2-4- y 6 meses de vida. También se incorporó al Calendario para todas las personas adultas.

Diosnel Bouchet, a cargo del Programa de VIH y Hepatitis Virales de la provincia, respecto a la importancia de los controles, explica: “El diagnóstico oportuno de la hepatitis B o C permite el tratamiento temprano, en tanto la cura de la hepatitis C o el control de la hepatitis B previne daños al hígado como la cirrosis y el cáncer”. En ese sentido, “los servicios de prevención y atención para la hepatitis son esenciales, incluso durante la pandemia de COVID-19”, agregó el especialista.

En la provincia, los centros de salud realizan estos controles y reciben consultas sobre hepatitis y otras ITS, ofrecen asesoramiento y material preventivo y, en caso de ser necesario, hacen la derivación a otra institución de mayor complejidad capaz de acompañar el proceso diagnóstico e iniciar y sostener un tratamiento adecuado. Asimismo, los hospitales provinciales, del interior y de capital realizan diagnósticos y tratamientos.

Cabe destacar que actualmente la provincia cuenta con tratamientos efectivos para hepatitis B y C, que logran la curación de la infección, tienen una duración entre 8 y 12 semanas y son gratuitos.

Hepatitis y Covid-19

Las personas con hepatitis crónica por virus C y/o B con fibrosis hepática avanzada (F4 / Cirrosis hepática –compensada o descompensada), hepatitis crónica y enfermedad hepática avanzada, en lista de espera de trasplante hepático, o quienes hayan recibido un trasplante hepático, pueden tener mayor riesgo de presentar complicaciones más graves de Covid-19.

Por ello, desde el programa de Hepatitis enfatizan en que, quienes presenten este tipo de situación de salud, deben extremar los cuidados ante el coronavirus: tratar de quedarse en el hogar la mayor cantidad de tiempo posible, sostener el distanciamiento social (por lo menos a un metro respecto a otras personas), mantener la higiene de manos. Además, se indica recibir la vacuna antigripal.

Asimismo, recomiendan realizar una consulta inmediata ante la presencia de fiebre y síntomas respiratorios (tos, dolor de garganta o dificultad respiratoria). Inicialmente se aconseja el abordaje de la atención por vía telefónica, con la finalidad de disminuir el riesgo y organizar la consulta posterior.

Además, señalan la importancia de continuar tomando los medicamentos de manera habitual; y, si es posible, espaciar estudios o consultas hasta después del período de aislamiento, manteniendo el contacto con el equipo médico para sostener los controles necesarios.

En caso de descompensación debido a la enfermedad hepática (vómitos con sangre, materia fecal negra o con sangre, fiebre y dolor abdominal, hinchazón del abdomen, edemas en los pies, falta de aire, etc.) se debe consultar a la brevedad al sistema de salud para una asistencia oportuna.